Llego a mis manos la revista Universidades, distribuida por Vanguardia Liberal, principal periódico del oriente colombiano. En ella aparecen avisos de las universidades que tienen sede propia en el Departamento de Santander.
Aparecen las siguientes instituciones de educación superior:
Universidad SANTO TOMÁS; con 13 programas presénciales.
UNISANGIL; con 17 programas presénciales.
UNAB; con 24 programas presénciales.
UIS;
Universidad MANUELA BELTRAN / Corporación Educativa ITAE, dos centros educativos que se unieron; con 16 programas presénciales.
Universidad de SANTANDER; con 27 programas presénciales.
Universidad PONTIFICIA BOLIVARIANA; con 10 programas presénciales.
UNICIENCIA; con 4 programas presénciales.
Universidad LIBRE; con 6 programas presénciales.
Universidad de SAN BUENAVENTURA (sede Bogotá); con 18 programas presénciales.
UDI; con 5 programas presénciales.
Universidad COOPERATIVA DE COLOMBIA; Con 10 programas presénciales.
Quiero pedirles a todas estas empresas de la educación; que hagan un estudio- reportaje y un censo para saber cuantos de los egresados de los años 2004 al 2006, inclusive; están sin un medio de subsistencia, cuantos están desempleados y cuantos definitivamente no ejercen sus carreras. Esto nos llevaría a conocer la realidad de las universidades regionales y seria el mejor premio, la mejor acreditación; saber que todos sus egresados están trabajando y recuperando su inversión.
Si son pocos los que están ganando su sustento con la carrera que estudiaron, los dueños de las universidades, deben buscar ayuda para enfocar a sus estudiantes con otros métodos y capacitarlos en otras estrategias de vida y aún apoyarlos para viajar a buscar nuevos horizontes. Con sus exalumnos se debe hacer lo mismo, hacer talleres de motivación obligatorios y gratuitos.
Esto nos daría una medida de la eficacia de la educación y mejoraría la imagen de las universidades del oriente colombiano.
No podemos seguir engañados, ni mintiendo a los estudiantes. Prometiéndoles unas nuevas oportunidades, que son falsas.
Todo el que estudie y se prepare durante 5 años o más, en estas universidades; debe tener asegurada su fuente de trabajo y el sustento para el y su familia. Debe tener garantizados los ingresos necesarios para vivir sin depender de nadie, ni de los padres, hermanos, tíos, esposa, esposo etc.
Si esto no se logra, se deben de terminar y acabar estos mercachifles de la educación.
Debemos destruir este modelo perverso de educación, que solo enriquece a los propietarios y funcionarios de las universidades.
Tanto que los vemos ahora preparándose para las elecciones; como paladines políticos a las alcaldías y a las gobernaciones. Lo triste es que no regalan ni una mísera beca de sus negocios.
Jóvenes cambien su mentalidad y no utilicen más estos negocios, a ver que pasa.